jueves, 10 de julio de 2008

Comentarios Personales

Verónica

No cabe duda que después de ser parte de este curso, hay muchas cosas que me he replanteado. Cosas que me han hecho reflexionar y a la vez han enriquecido mi forma de pensar y de actuar, primero como persona, y después, como una profesional que debe velar por el bienestar de quienes están a su cuidado.

Por medio de los talleres efectuados en clases, me di cuenta de la triste realidad de nuestra salud chilena. Me plantie cómo día tras día se vulneran los derechos de las personas, sobre todo de aquellos mas débiles, y que por ende, aquellos que requieren una mayor protección, y me pregunto como puedo aportar a disminuir esa vulneración a los derechos, y a mejorar la calidad de atención a las personas.

Fui testigo también del enorme vacio que existe aun en el equipo de salud, en lo que respecta la formación bioética de los futuros profesionales. Algo que me parece imprescindible de implementar, y como enfermeras no podemos dejar pasar e insistir en una educación constante.


Daniela

Al comienzo me pareció una excentricidad, hacer un trabajo que fuera a ser publicado, algo de pudor también, con el transcurso de las semanas y a medida que fuimos trabajando cada uno de los temas, me pareció importante dar a conocer y difundir lo que pensábamos acerca de los dilemas que nos eran presentados.

El portafolio es una buena forma de poner en práctica, lo que se habla en cada clase, lo aterriza y hace aplicable a todos los temas, pero de nada sirve este largo trabajo, si no lo aplicamos a la vida, a esa del campo clínico, donde vemos cosas muy reñidas con lo que acá trabajamos, y si no podemos ver lo que pasa a nuestro lado cuando vamos por la vida (en un microbús por ejemplo) como incógnitos, sin la investidura de poder que nos da el uniforme. El cómo logramos ser éticos en nuestros actos y la vida, es el desafío.

Cuando comenzamos el curso una compañera dijo que debíamos ser valientes para ser éticos, y creí que tenía toda la razón, pero hoy, al término del curso, no lo creo tanto, por que cuando contamos con fundamentos claros y consistentes, la Ética se defiende sola. Y son los que no cumplen con los derechos de nuestros semejantes los que deben ser valientes para enfrentar la vida sin hacer lo correcto con convicción.

Nataly

Durante el desarrollo del este portafolio, pude observar que es muy complejo tener un solo punto de vista de lo que es mejor para el caso expuesto. Cuando nos juntamos como grupo para debatir de los diferentes temas tratados en este portafolio, rara vez logramos tener un consenso y siempre que creía tener una idea clara, planteaban una nueva perspectiva del caso y nuevamente volvía al punto de inicio.

Recuerdo que una vez, una profesora invitada de una escuela de Enfermería de España, nos dijo que lo mas difícil del desarrollo de la bioética estaba por venir, que su camino es muy arduo y que se requiere un constante trabajo, por lo tanto también un desgaste emocional, ya que al aplicarla a nuestro quehacer profesional muchas veces nos vamos a encontrar con cosas o acciones que no corresponden según las normas éticas, por lo que nos planteo una pregunta: ¿estamos dispuestos a hacernos cargo de las posibles consecuencias que podrían surgir al exponer nuestra punto de vista desde un prisma ético?. Creo que es súper difícil ser entes de cambio, pero considero que es fundamental que no perdamos las ganas y el valor de hacer esto posible, todo con la finalidad de evitar futuros abusos o violaciones a los derechos de las personas.

Me parece importante la implementación dentro de la malla curricular de cualquier carrera de la salud la "bioética", para desarrollarnos tanto como profesionales (conocimientos propios de la carrera), pero por sobre todo como personas, que trabajan con otras personas en su estado mas vulnerable y que ellos depositan su valor más preciado que es “su vida”.

Lo antes mencionado, no pretendo decir que, solo los profesionales de la salud debieran estudiar o desarrollar la ética, porque: “La ética no es más que el intento racional de averiguar cómo vivir mejor. Si merece la pena interesarse por la ética es porque nos gusta la buena vida.” Fernando Savater (libro “Ética para amador)


Seminario Embarazo Adolescente

  • Realizó una presentación al comienzo muy biologicista acerca del tema, sin abordar temas éticos, pero que sirve para refrescar la memoria de todos acerca de la adolescencia, y cómo se viven las cosas desde esa perspectiva en la vida, Cuando al fin expusieron un caso visto por ellas mismas, una adolescente del CEMERA expresa su deseo de embarazarse y que no quiere seguir ningún método anticonceptivo. Además menciono haber tenido relaciones sexuales el día anterior sin ninguna protección. La Ginecóloga decide dar a la adolescente la píldora del día después, ya que se encontraba sexualmente activa y quería evitar el riego de que se embarazara. La adolescente se opone ante la indicación de la Ginecóloga, por lo que la profesional insistió, sin embargo, decidió desistir ante la negativa de la adolescente. La adolescente tenía un coeficiente intelectual levemente disminuido, disfunción familiar (separación de los padres), repetición de curso, deserción escolar, bajo nivel socioeconómico, como pueden ver, múltiples factores de riesgo socioeconómicos que hacen pensar en el difícil futuro, de esa niña, más aún si tiene un hijo... y se dejó la palabra al curso...
  • El centro de la discusión se centró en que si esa doctora, tenía el derecho o no de obligar a esa adolescente a tomar la pastilla del día después... y se tomó como referencia la autonomía de esa niña, y la no maleficencia de la profesional, así los que decían que la niña gozaba de autonomía para hacer lo que quisiera, pasaban por alto el hecho de que su capacidad para resolver problemas estaba disminuida, y los que pensaban en que la Doctora debía haber insistido, también omitían el hecho de que ella estaba actuando con excesivo paternalismo. Y así todos dieron su punto de vista, siempre mirado desde los 2 personajes antes nombrados.
  • Pero hubo una persona que recordó al tercer integrante en el problema, y este era mucho más importante que los padres, e incluso, que la pareja de la niña, y era el futuro bebé Cuantos de nosotros habíamos olvidado el derecho de Autonomía de ese individuo, y por el cual tenía que velar su madre.
  • Conclusión:
  • Así, entonces creemos que traer a un niño al mundo transgrediendo tantos principios éticos, con el egoísmo que es deseado, dado que ella no piensa en el futuro real de ese hijo y ya tiene muchas carencias, no está capacitada para criar debidamente a un niño, no es recomendable para nadie. y sin embargo no podemos obligar a que una niña o persona, utilice una píldora que no se sabe si es abortiva. Esa es nuestra opinión como grupo, por que a nivel de curso, no se llegó a consenso. Rogamos a Dios por que el embarazo no se haya producido, y nuestra intervención debería estar centrada, en cómo le abrimos el horizonte a esa niña, y le mostramos que si necesita sentirse importante, no será a través de un hijo la mejor forma de lograrlo.

miércoles, 9 de julio de 2008

Seminario Adopción


Al hablar de infertilidad, ahora no nos referimos a la mujer u hombre infértil, sino más bien hablamos del concepto pareja infértil. Cuando una pareja es infértil, no solo significa una disfunción física, sino también la frustración de no poder gestar y de esta forma no poder formar una familia, como tampoco el poder desarrollar la paternidad o maternidad.

Cuando esta pareja intenta diversas maneras de fecundación asistida y no consiguen la concepción de ese nuevo ser que tanto anhelan, viene un proceso de duelo que puede variar en su duración, y que puede ser vivido en forma diferente por cada uno de los conyugues. Pero en estos momentos nace una nueva opción que es la de adoptar, ¿que significa adoptar? Recibir como hijo, con los requisitos y solemnidades que establecen las leyes, al que no lo es naturalmente”. Por lo tanto la adopción también es otro modo de respuesta al deseo de amar, cuidar y proteger a un niño dándole de esta forma mejores oportunidades de vida para que se desarrolle en un ambiente saludable.

Al ser una decisión compleja surgen a la vista variados dilemas éticos como ¿quién puede adoptar? ¿qué requisitos son los necesarios exigir en las parejas o personas que deseen adoptar?, ¿Cuál es el mejor momento para adoptar a un niño y que este proceso no sea desfavorable para el menor?. También es importante mencionar que tanto para la persona que decide adoptar como la que dice dar en adopción a su hijo es una decisión compleja. De lo anterior derivan otros dilemas, como por ejemplo, ¿Cuánto es el tiempo en que es prudente negarle la opción a la madre biológica de arrepentirse de su decisión, sin ocasionarle sufrimiento al menor así como a su madre adoptiva?

A causa de esta polémica realidad, surge en Chile el año 1999 la ley 19.620 de adopción de menores, con el fin de brindar un respaldo legal a la familia o persona que da en adopción, al niño adoptado y a la familia que adopta.

Sin embargo, de la ley también emergen dilemas éticos, al establecer estrictas condiciones del proceso de adopción, como que la pareja que adopta debe estar legalmente casada, pero ¿no puede acaso una persona soltera, separada o viuda o una pareja de convivientes cumplir el rol de padres con la misma estabilidad y compromiso?, ¿qué hay de las parejas homosexuales?

Ahora si lo analizamos desde el momento en que se adopta. ¿Por qué la pareja que adopta puede elegir al menor “según los gustos personales de la pareja”? ¿no se estará por medio de esta practica discriminando a diversos niños ya sea por su color de piel, raza, sexo y edad? ¿si uno no puede elegir las características de los hijos naturales, por que si cuando cumplirían la misma función, por lo que habría que amarlo de la misma manera, independientemente de características personales? si no ocurre lo mismo con los hijos naturales?, ¿no estarían entonces en “desventaja”, siendo discriminados, aquellos con problemas físicos y/o mentales?

Por último, el profesional de la salud implicado en el proceso debe actuar movido por una conciencia ética sensible, pues está expuesto a hacer mal uso de sus facultades para obtener algún tipo de beneficio personal, como dinero. Estos casos se consideran faltas graves, por lo que las sanciones son grandes. El profesional de enfermería debe siempre ser consciente de su rol como educador, facilitador y contenedor de las familias involucradas, tanto de la que da en adopción como de la que adopta, por tratarse de un proceso particular de desapego y apego, respectivamente, y por estar en juego el desarrollo de un niño que sólo es movido por otras autonomías.

Dilemas Éticos y Sida

La enfermedad del SIDA (síndrome de inmuno deficiencia humana) es prácticamente nueva, en un comienzo los pacientes que padecían esta enfermedad era principalmente la población homosexual de Estados Unidos, de esto radica la marginación y la estigmatización de la enfermedad. Durante ese periodo, las personas enfermas con sida, se veían violados todos sus derechos como persona, dado que no se conocía en ese tiempo, en que consistía la enfermedad, como era su mecanismo de transmisión y mucho menos la cura, que cabe mencionar hasta hoy en día no se conoce la cura, solo se puede ofrecer la triterapia que retrasaría la progresión de la enfermedad.

En la atención de pacientes con sida, la situación se puede mirar desde dos puntos de vistas: desde la ética y valores personales, que se pueden cruzar con la ética y valores profesionales.

Por ejemplo, si como personas nos crea conflictos el atender a una persona homosexual, o como profesionales nos produce rechazo al atender a un individuo que sabemos que es portador de VIH por el riesgo a contagiarnos, ¿Será correcto aislamos, no brindándole los cuidados que como cualquier paciente requiere?

Son este tipo de dilemas que surgen a diario en cualquier servicio o lugar que nos toque estar, es por este motivo que cobra real importancia la ética para actuar de la mejor manera, anteponiendo los valores profesionales por sobre los valores personales que podamos tener.

Hago alusión al juramento Hipocrático, que como profesionales de la salud tomamos al ejercer como profesionales, me refiero al secreto profesional (juramento Hipocrático Siglo IV e V A.C).

“Lo que en el tratamiento o incluso fuera de él, viere u oyera en relación con en relación con la vida de los hombres, aquello que jamás debe trascender, lo callaré teniéndolo por secreto”

De esto podemos deducir que en el momento de la consulta nos enteramos de que el paciente tiene sida, o cuando esta hospitalizado se descubre que es portador de VIH, tenemos la obligación ética de resguardar su confidencialidad.

La OMS también declara que “El derecho a la confidencialidad de los infectados y enfermos con SIDA, no es solamente un deber ético, sino el único mecanismo posible de obtener un control exitoso de la epidemia”. Y en nuestro país a través del Decreto reglamentario Sida 1981 Articulo 38 señala: “Cuando la condición del paciente infectado por el VIH sea grave por cualquier causa, el médico tiene la obligación de comunicar la situación a sus familiares o allegados”.

Entonces, hasta que momento la confidencialidad asegurada al paciente se hace válida?, Teníamos la obligación como profesionales de la salud practicar mantener el secreto profesional, pero hasta cuando?

También tenemos que tener en consideración que el individuó enfermo o portador de VIH es un ser humano, una persona que tiene derechos, características personales, tiene la necesidad de sentirse amado, respetado en su autonomía como ser racional. Desde esta perspectiva nace otro dilema, ¿Si él, en forma autónoma decide no contar su enfermedad tanto para su grupo familiar como grupo social cercano, podemos violar este principio ético y decir nosotros que debemos contarle a la familia? ¿Esta acción seria ética? pero por otro lado si esta decisión podría perjudicar a terceras personas, por ejemplo, si el paciente se niega a comunicar su condición a su pareja, el equipo de salud, debe romper el secreto si la condición lo amerita evitando un contagio su pareja como al gestarse un bebe.

Al ser esta enfermedad de notificación obligatoria, ¿no estaríamos nuevamente violando el secreto profesional, al tener la necesidad de pedir datos personales como nombre, Rut, para luego ser publicados con el fin de tener una epidemiología del caso?, hay que entender que este tipo notificaciones, si bien violamos la confidencialidad del paciente, tenemos que pensar que es por un bien común de salud pública. Para poder llevar a cabo este tipo de notificaciones, es necesario tratar con lo más íntimo de una persona que es su sexualidad.

Las personas portadora de VIH y enfermas de Sida, tienen derecho a:

Tienen derecho al respeto de su dignidad

No necesitan ser aislados

Tienen derecho al secreto profesional y a la confidencialidad

Debe asegurarse una atención óptima

No ser discriminadosPor el principio de justicia y equidad, ellos tienen derecho a que se investigue una cura (vacuna) para esta enfermedad, pero siempre bajo los principios éticos, debido a que ellos son una población vulnerable dado su condición de enfermedad terminal.

En resumen, el rol como enfermeras es el de acompañar al paciente durante todo el proceso que dure la enfermedad, con la dignidad que se merece como ser humano, entregando un ambiente seguro, fomentando el espíritu de compresión y compasión para las personas infectadas por el VIH y las personas con SIDA mediante programas de información, educación y apoyo social, tanto para los familiares del paciente, como para la sociedad.

La mantención del secreto del diagnostico es fundamental entre la enfermera y paciente, se debe educar al paciente a afrontar su enfermedad e informar a su pareja sexual para que tome prevención del contagio

Afortunadamente hoy en día se conoce más sobre los mecanismos de transmisión y contagio, como también el curso de la enfermedad. Por lo que tiene real importancia en nuestra labor evitar tanto desde nosotros, colegas, nuestro personal a cargo y la comunidad, eliminar toda práctica de discriminación.

Violencia Intra Familiar


La Violencia intrafamiliar, es uno de los flagelos mas latentes en nuestros días. Miles de mujeres son victimas de violencia tanto física como sicológica, e inclusive por omisión, es decir, ignorar también es una forma de agredir. No podemos olvidar, que muchos hombres son victimas de sus mujeres, un número de individuos no menor, que va en franco aumento.

Durante el seminario de VIF se plantearon una serie de dilemas de difícil respuesta, como por ejemplo, que hacer como enfermeras si una mujer victima de violencia de todo tipo es agredida y no quiere denunciar a su victimario, ¿dejamos que pase la situación?, o ¿hacemos caso omiso a lo que la mujer quiere?. Ante estas interrogantes, se plantearon diversas respuestas, como por ejemplo, denunciar sin importar lo que la mujer quiera, obviando sus deseos pero creemos que si se obvia la decisión tomada por la victima, estamos vulnerando su autonomía y derecho a elegir lo que más le convenga. Creemos que lo que deberíamos hacer es dar al paciente una respuesta, un consejo, pero no obligarla a lo que a nosotros como equipo nos parece bien, siempre y cuando no este en riesgo su vida, pues caeríamos una vez más en el paternalismo, lo que se supone queremos que deje de prevalecer.

Otro punto abordado, es y que surgió de la conversación, y nos pareció muy importante en nuestra reflexión, es cuantos de nosotros estudiantes de cuarto año de enfermería, hemos sido victimas de violencia, y en cada rostro apareció un signo de interrogación, y creemos que en forma instantánea cada uno hizo una retrospección individual. Porque tal vez no hemos sido agredidas físicamente, pero la violencia es más que un golpe, es la ignorancia, es minimizar a la persona a veces con simples gestos, o palabras, y eso a veces puede dejar mas huellas, pero en el corazón…

domingo, 6 de julio de 2008



BIOETICA EN PEDIATRIA

Los niños, son seres muy frágiles, perciben el mundo de una manera muy distinta a un adulto, son seres que necesitan ser protegidos, y guiados para que puedan crecer y desarrollarse de manera segura, para así, poder enfrentar el mundo que les espera. Necesitan ser cuidados con amor, bajo reglas claras, y límites definidos. Requieren ser corregidos ante sus errores, y felicitados ante sus logros. Precisan ser atendidos ante sus necesidades, acogidos en su dolor y sobre todo, ser comprendidos. Bajo ningún punto de vista deben ser mirados como adultos “chicos”, pues tanto biológica y sicológicamente, son diferentes, y cualquier vivencia que cause en ellos un trauma, puede afectar un buen desarrollo emocional e incluso entorpecer un crecimiento físico adecuado. Basándonos en esto, podemos decir, que si ya es cierto que el proceso patológico representa un episodio doloroso para el adulto, para el niño debe representar un episodio traumante, más aun cuando debe enfrentar una hospitalización, en la que es separado bruscamente de sus padres, y es dejado en un lugar ajeno a él, un sitio inhóspito con rostros desconocidos, lugar en que es sometido a una serie de procedimientos que no entiende para que son, y que la mayoría de las veces los interpreta como un maltrato, un abandono por parte de sus padres , por que él no es capaz de entender porqué fue dejado ahí, sólo se limita a sentir el abandono, el dolor y el miedo.
El grado de tolerancia frente a un proceso traumático como es la hospitalización, va a depender muchas veces de las herramientas que posea el niño, las que van a estar dadas por la familia, ya sea sus padres o un adulto representativo, y un papel muy importante el rol que juega el personal de salud, en el trato que le dará a este pequeño mientras este en el hospital.
Si esto lo miramos desde la perspectiva del principalísimo, podemos decir que en el niño, al igual que en cualquier otro ser vivo, debe prevalecer el principio de No Maleficencia, en que el equipo de salud juega un papel preponderante en este sentido. El profesional de salud debe enfocarse a minimizar el sufrimiento, el dolor y todo lo que pueda poner en riesgo el bienestar del pequeño. Todas las acciones deben ser llevadas con máxima rigurosidad, ya que cualquier equivocación, puede afectar el equilibrio biosicosocial del paciente, esto porque no podemos olvidar que tras cada niño, hay una familia que sufre, no debe ser fácil para una madre ver a su hijo con catéteres y oxigeno, mientras que lo lógico sería estar jugando y corriendo en un parque. Nunca voy a olvidar cuando en una de mis prácticas clínicas, me acerque a una pequeña; al ver sus ojos, sentí una tristeza muy grande, y ¿saben por qué?, por que su mirada era opaca, no tenía brillo. Me acuerdo que solamente le sonreí y tome su pequeña mano, y sus ojos emitieron una hermosa luz, me dije es tan fácil hacer feliz a alguien y sin mentir, por primera vez me sentí tan útil… Después la tome, y estaba muy húmeda, nadie había ido a ver si necesitaba algo, su cuerpo estaba frío y su pañal ya no podía más. Nuevamente el corazón se me apretó, yo no tengo hijos, pero si lo tuviese, me indignaría que estuviese así, con frío, y sin que nadie lo atienda, porque esa humedad no era reciente, ya llevaba tiempo. Por eso creo que es imprescindible que como futuras enfermeras debemos velar por todo aquello que pueda afectar el bienestar de nuestro paciente, desde lo más mínimo. Entiendo que muchas veces hay poco tiempo para hacer tantas cosas, pero no podemos olvidar que son seres que mas que nunca necesitan un trato amable, y eso creo que no es tan difícil de dar, y no requiere tanto tiempo tampoco.
Dentro de los derechos del niño hospitalizado, el primero que se asoma es que el pequeño debe ser tratado con cariño, respeto y dignidad, algo sumamente básico, y que no necesita largas horas de estudio para entender, porque creo que es lo que todo ser humano espera.
En la declaración de los derechos del niño firmada en 1989, nos dice que todo niño tiene derecho a la igualdad, lo que llevado a la bioética, podemos enfocarlo, en el principio de justicia, en que todo niño tiene el derecho a una misma atención de calidad, debe tener las mismas oportunidades. Esta tarea debe ser llevado a la sociedad, es mucho más amplia, pero al enfocarlo a nuestra realidad hospitalaria, somos nosotras quienes distribuimos los recursos, y por escasos que sean debemos hacer que todos tengan las mismas posibilidades.
“Hacer el bien”, no es nada mas que el principio de Beneficencia, esta enfocado en la familia. Hacer todo lo que nos lleve a beneficiar a la persona que esta a nuestro cuidado, no es prestar una caridad, es solo minimizar riesgos, para maximizar beneficios. Es una evaluación constante, buscando el beneficio al paciente. La enfermera sentimos, que es responsable de crear instancias que permitan aumentar los beneficios en el niño, por ejemplo, todas aquellas acciones que aumente la compañía y cercanía de la madre, para disminuir su ansiedad, tanto del niño como de la madre y/o el padre.
El principio de autonomía esta centrado en la capacidad del paciente para elegir su tratamiento, y aceptar o rechazar los procedimientos a realizarle. Cuando se es niño, este principio, esta bajo el criterio de los padres. Enfocado a nuestro rol de enfermería, sentimos que debemos observar las capacidades de los padres para tomar las decisiones, sin caer en una actitud paternalista, en que decidamos nosotros lo que suponemos es mejor para el niño, sino que nos detengamos en ver las competencias familiares.
Bajo este principio, es imprescindible mantener informados a la familia de cada procedimiento a seguir con el paciente, informarle cuales son las posibles consecuencias y beneficios de sus tratamientos, y pedir siempre su autorización en cada paso. Para esto se ha desarrollado lo que se conoce como consentimiento informado. Un documento que permite respaldar nuestro quehacer profesional y a la vez, informar detalladamente cada paso a seguir con el niño. Este consentimiento informado debe ser firmado por una persona con un criterio formado, y con las capacidades necesarias como para decidir por otro que esta imposibilitado de hacerlo por si mismo. Lo ocurre mismo en investigación.
La población infantil esta dentro de la población vulnerable como sujeto de investigación, en este sentido, debemos velar por sus derechos, velar por que los riesgos que pueda correr sean los mínimos, y los beneficios sean máximos. Para esto existe lo que se conoce como comité de ética en investigación, en que como enfermeras podemos formar parte de este comité, cuyo objetivo es velar por la integridad física, psicológica y social de los sujetos que participan en las diversas investigaciones. Cuidar que no se vulneren sus derechos como seres humanos, y mas aun como niños, que estén protegidos ante cualquier imprevisto, y que los riesgos que corran sean mínimos.
Sin duda nuestra tarea es enorme, comenzar desde la educación en bioética hacia nuestro personal, lo que me parece que es imprescindible, no basta con el manejo de técnicas, si no que la atención integral a un ser humano tan frágil como un niño, es mucho mas allá que eso, es cuidarlos con amor, mirarlos con ternura, y hacerles sentir que son acogidos y acompañados. Mientras podamos, creo que es posible permitirle la compañía de sus seres mas cercanos, para que este tranquilo y su angustia disminuya. Debemos vigilar la no vulnerabilidad de sus derechos de nuestros niños en el hospital, protegerlos de los riesgo que de por si lleva consigo una hospitalización. Y sobre todo entregarles una sonrisa, que en de presupuesto bajo, pero que es capaz de llenar el corazón de cualquiera.



sábado, 5 de julio de 2008


REFLEXIÓN SOBRE CLASE DE CÓDIGO DE ÉTICA

El código de ética se entiende como un conjunto tanto de principios, normas y valores que orientan al profesional de salud (también de distintas áreas) que constituye un modelo de conducta moral social y de relaciones entre los profesionales y la sociedad a fin de obtener como resultado general bienestar, progreso y desarrollo del hombre y su medio ambiente.

No solo se debe restringir a lo estrictamente normativo, circunscribiendo su actuar en la represión del defecto, para que realmente funcione deben ser más bien agentes de promoción de actitudes, así podremos interiorizar al profesional en una mirada ética de las situaciones del diario vivir, logrando de esta manera ser fieles a los principios propios de la profesión en pro del bienestar del ser humano.

Es importante recalcar que para la creación de un código de ética se tiene que tener siempre presente el enfoque principalista.

Se han creado diversas cartas de derechos para cada sector vulnerable de la población, es decir, carta de derechos para el paciente, para le paciente moribundo, para los niños y de los niños hospitalizados. Todo lo anterior con el fin de asegurar que este grupo de personas que de alguna forma pueden perder su autonomía, esta no sea de forma prolongada y que algún documento ético los proteja de posibles tratos indebidos.

Al mismo tiempo, que existen deberes de tanto de los profesionales como de las personas enfermas, que tienen que ser cumplidos de igual forma que tienen que exigir sus derechos.

Ahora bien, planteando este punto desde nuestra carrera; como profesionales de enfermería tenemos 4 deberes fundamentales:

Promover la salud

Prevenir la enfermedad

Restaurar la salud

Aliviar el sufrimiento.

Es inherente a la enfermería el respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos culturales, el derecho a la vida y a la libre elección, a la dignidad y a ser tratada con respeto. En nuestra profesión no se debe hacer ningún tipo de discriminación ya sea por edad, sexo, color, credo, orientación sexual, nacionalidad, opiniones políticas o condición social.

Nosotras prestamos un servicio de salud a las persona, por lo que es nuestra responsabilidad, tener una sensibilidad ética ( como identificar aspectos éticos como su cultura, religión, etc; e identificar deseos o necesidades de las personas a las cuales estamos atendiendo), y razonamiento moral (toma de decisiones éticas), para otorgar una atención individualizada, holística y de calidad a este paciente.

Para poder realizar esto, es que toma una real importancia el conocimiento del concepto de ética, código de ética, las normas de práctica ética en enfermería, y adquirir una serie de virtudes profesionales.

El código de ética nos da como la línea por la que debemos guiar nuestro actuar, para evitar dentro de lo posible que nuestros valores personales entren en juego con los valores profesionales, teniendo siempre presente en nuestro quehacer el enfoque principalista. También sirve para unificar criterios con todos los actores de una misma profesión, evitando así la diversidad de decisiones tomadas más que nada a criterio personal, con valores y principios personales del profesional, anteponiéndose a los de la persona que atiende.